
Durante años, los negocios pelearon por aparecer primero en Google. Ahora comienza otra batalla: lograr que la inteligencia artificial sepa que existen y los considere dignos de una recomendación.
Alguien abre ChatGPT y pregunta: “¿Cuál es la mejor agencia de marketing en Hermosillo?”, “¿Dónde puedo contratar un seguro de vida?”, “¿Qué restaurante recomiendas para una cena de negocios?” o “¿Quién organiza buenos eventos en la ciudad?”.
La inteligencia artificial responde en segundos. Menciona tres o cuatro opciones, explica sus ventajas y posiblemente ayuda al usuario a tomar una decisión.
Tu competencia aparece.
Tu negocio no.
Ese escenario empieza a convertirse en una de las preocupaciones más importantes para el marketing. Durante años, las empresas invirtieron tiempo y dinero para aparecer en Google. Aprendieron sobre palabras clave, anuncios, posicionamiento, reseñas y diseño de páginas web.
Ahora surge una pregunta diferente:
¿Cómo logro que una inteligencia artificial sepa que mi negocio existe?
Google mostraba opciones. La inteligencia artificial toma postura
Cuando buscamos algo en Google recibimos una lista de resultados. Podemos abrir varias páginas, comparar alternativas y decidir cuál nos convence.
Los buscadores generativos funcionan de otra manera. ChatGPT, Gemini, Perplexity y las respuestas de inteligencia artificial de Google reúnen información de distintas fuentes y construyen una contestación.
En lugar de entregar solamente enlaces, interpretan la pregunta, filtran la información y presentan una recomendación.
Eso cambia profundamente el valor de aparecer.
En Google, una empresa podía estar en la primera página junto a otras nueve opciones. En una respuesta generada por inteligencia artificial quizá solamente se mencionen tres negocios. Los demás quedan fuera de la conversación.
Y si tu empresa no aparece, el cliente posiblemente nunca se entere de que también eras una alternativa.
Del SEO al GEO
Esta nueva competencia por aparecer en las respuestas de inteligencia artificial ha comenzado a llamarse Generative Engine Optimization, o GEO.
El SEO tradicional buscaba posicionar una página dentro de los resultados de Google. El GEO intenta que una marca sea comprendida, citada o recomendada por plataformas como ChatGPT, Gemini y Perplexity.
EMARKETER calcula que 31.3% de la población estadounidense utilizará buscadores de inteligencia artificial durante 2026. También reportó que 54% de los especialistas en marketing encuestados planeaba implementar completamente su estrategia de GEO en un periodo de tres a seis meses.
La carrera ya comenzó.
Lo interesante es que tener un buen posicionamiento en Google tampoco garantiza aparecer dentro de ChatGPT. De acuerdo con datos citados por EMARKETER, menos del 9% de las fuentes utilizadas por ChatGPT y Gemini proviene de páginas ubicadas entre los primeros diez resultados orgánicos de Google.
Las reglas todavía se están escribiendo.
La inteligencia artificial investiga más allá de tu página
Uno de los errores más fáciles sería pensar que bastará con modificar el sitio web y repetir muchas veces el nombre del negocio.
Las inteligencias artificiales encuentran señales en distintos espacios: páginas oficiales, artículos periodísticos, entrevistas, videos de YouTube, publicaciones de LinkedIn, reseñas, foros, redes sociales y contenido creado por terceros.

Digiday publicó el 20 de agosto que algunas marcas ya están incorporando a los creadores dentro de sus estrategias para mejorar su presencia en las respuestas generadas por inteligencia artificial.
Esto transforma también el valor del marketing con creadores.
Una publicación ya no serviría únicamente para llegar a los seguidores de un influencer. También podría dejar una referencia pública que ayude a relacionar una marca con determinado producto, servicio, categoría o ciudad.
Si diferentes medios, clientes y creadores hablan consistentemente de un restaurante como una buena opción para comer carne en Hermosillo, esa conversación puede ayudar a construir su relevancia digital.
Si nadie habla del negocio, la inteligencia artificial tendrá muy poco con qué trabajar.
El problema para los negocios de Hermosillo
Muchos negocios locales creen que tener una cuenta de Instagram y aparecer en Google Maps significa contar con una presencia digital suficiente.
Pero entramos a su página y no explica claramente qué hacen. Sus redes están llenas de promociones, pero casi no tienen contenido informativo. Nadie los entrevista, existen pocas reseñas sobre ellos y su nombre rara vez aparece fuera de sus propios perfiles.
Para una inteligencia artificial, ese negocio puede resultar difícil de entender.
Mientras tanto, otro competidor aparece en medios locales, participa en podcasts, recibe reseñas, publica artículos, colabora con creadores y mantiene información consistente en diferentes plataformas.
Quizá su producto ni siquiera sea mejor.
Simplemente dejó más evidencia pública de su existencia, su especialidad y su reputación.
Cuando una inteligencia artificial necesita construir una respuesta, trabaja con la información que puede encontrar. No conoce personalmente el negocio familiar que lleva veinte años atendiendo bien. Tampoco sabe que cierta empresa tiene el mejor servicio de la ciudad si prácticamente nadie lo ha documentado.
La calidad que permanece invisible también puede quedar fuera de la recomendación.
Las relaciones públicas vuelven a cobrar valor
Durante mucho tiempo, algunas empresas trataron las menciones en medios, entrevistas, colaboraciones y artículos como acciones difíciles de relacionar directamente con una venta.
Con la llegada de los buscadores generativos, esas apariciones adquieren una segunda función: ayudar a construir la identidad digital de una marca.
Cada entrevista explica quién eres. Cada artículo relaciona tu empresa con una industria. Cada reseña aporta contexto. Cada colaboración con un creador conecta tu marca con una experiencia, una ubicación o una categoría.
La inteligencia artificial necesita encontrar coincidencias entre distintas fuentes para comprender qué lugar ocupa un negocio dentro del mercado.
Por eso, la estrategia no debería consistir en llenar internet de contenido vacío. La recomendación tampoco puede comprarse mediante una fórmula secreta. El objetivo es construir suficientes señales claras, útiles y consistentes para que tanto las personas como las plataformas entiendan qué hace la empresa y por qué podría ser relevante.
Hazle a ChatGPT la pregunta incómoda
Cualquier empresario puede realizar hoy un ejercicio sencillo.
Abre ChatGPT, Gemini o Perplexity y pregunta cuáles son los mejores negocios de tu categoría en tu ciudad.
Después haz preguntas más específicas: quién ofrece determinado servicio, qué empresa tiene mayor experiencia, cuál parece más confiable o qué opción recomendaría para cierto tipo de cliente.
Observa quién aparece, cómo es descrito y cuáles fuentes respaldan la respuesta.
Después busca tu empresa.
Tal vez la inteligencia artificial la mencione correctamente. Tal vez encuentre información desactualizada. Tal vez la confunda con otro negocio. O quizá descubras que, para ella, tu empresa prácticamente no existe.
Esa respuesta puede ser incómoda, pero también funciona como un primer diagnóstico.
La próxima batalla por ser recomendado
Las empresas seguirán necesitando Google, redes sociales, publicidad, recomendaciones personales y buenas experiencias para sus clientes. La inteligencia artificial agrega un nuevo intermediario dentro del proceso de compra.
Cada vez más personas le pedirán que investigue, compare y reduzca sus opciones.
La próxima batalla del marketing también ocurrirá dentro de esas respuestas.
Porque cuando alguien pregunte cuál es la mejor opción en Hermosillo, tu negocio puede aparecer, puede quedar fuera o, todavía peor, puede dejarle toda la recomendación a la competencia.


