Bienvenido a Un Bichi Sin Carne.
Los lunes suelen llegar pesados. A veces por la chamba, a veces por el gimnasio, a veces por las decisiones que tomamos el fin de semana y a veces nomás porque sí. Por eso esta nueva sección no viene a motivarte ni a cambiarte la vida. Viene a acompañarte un rato mientras agarras vuelo.
Ponte cómodo. Sírvete un café. O mejor aún, un bichi sin carne.
Y vamos platicando.
No sé si te pasó, pero este fin de semana se sintió raro.
Raro en el buen sentido. Raro de esos que no sabes explicar bien, pero lo sientes. Abrías Instagram, abrías Facebook, te metías a WhatsApp y no estaba pasando nada urgente. No había un concierto gigantesco, no había Palenques, no había una fila de historias de gente en la Expogán ni medio Hermosillo subiendo videos de las Fiestas del Pitic.
Y creo que por eso se sintió tan extraño.
Venimos de semanas donde siempre había algo.
Primero fue La Cura Fest de Carín León. Luego la Expogán. Luego las Fiestas del Pitic. Entre una cosa y otra prácticamente nos aventamos dos meses completos con la ciudad acelerada. Siempre había un plan. Siempre había una invitación. Siempre había alguien organizando una salida. Siempre había una excusa para no quedarse en casa.
Y de repente llegó este fin de semana.
Y nada.
O al menos nada de ese tamaño.
También puede ser que muchos traigan cruda.
No necesariamente de alcohol.
Cruda de cartera.
Cruda de gasto.
Cruda de tanta salida.
Porque sí, fue quincena para muchos, pero también venimos de semanas donde entre boletos, cheve, gasolina, comida, Uber y uno que otro gusto, hubo raza que probablemente ya debía la quincena antes de cobrarla.
Y mientras pensaba en eso, me cayó el veinte de algo.
A lo mejor Hermosillo no estaba aburrido.
A lo mejor Hermosillo simplemente estaba agarrando aire.
Porque si algo me ha llamado la atención en los últimos años es cómo ha cambiado la ciudad en el tema del entretenimiento.
Antes teníamos eventos importantes de vez en cuando. Hoy pareciera que vivimos brincando de uno a otro. Y no estoy hablando solamente de conciertos. Estoy hablando de toda una industria que se está empezando a mover alrededor de Sonora.
Carín León tiene mucho que ver con eso.
Te puede gustar cómo canta o no.
Te puede gustar su estilo o no.
Pero sería absurdo negar el impacto que ha tenido para poner a Sonora en el radar nacional e internacional. Hoy vemos gente venir de otros estados, vemos influencers que viven en Estados Unidos aterrizando por acá, vemos medios hablando de eventos que están pasando en Hermosillo y vemos a más personas volteando a ver a Sonora como un lugar donde pasan cosas.
Y lo más interesante es que ya no es una sola persona.
Empiezan a aparecer promotores, empresarios, creadores de contenido, productoras y equipos completos que están empujando para el mismo lado. Cada quien desde su trinchera. Algunos con eventos masivos. Otros con proyectos más pequeños. Pero todos aportando algo para que la ciudad tenga más movimiento.
Ok, la semana pasada se presentó Noche Suprema, un proyecto que trae detrás a Coliseo Promotions y a Sonhoro Record. Y aunque el evento es hasta agosto, bastó una presentación para volver a mover conversación. Se anunciaron algunas cosas, faltan muchas otras por anunciarse y honestamente pinta bastante bien.
Y ahí es donde entendí que tal vez estamos viendo algo más grande que una simple temporada de eventos.
Estamos viendo una transición.
Porque durante muchos años Sonora fue reconocido por lo que producía.
- Minería.
- Ganadería.
- Agricultura.
- Industria.
- Y todo eso sigue siendo fundamental.
Pero ahora empieza a parecer también un estado que genera experiencias y eso importa más de lo que parece porque donde hay experiencias hay atención y donde hay atención normalmente termina llegando el dinero.
- Llegan visitantes.
- Llegan inversiones.
- Llegan oportunidades.
Llega movimiento económico para hoteles, restaurantes, transporte, comercios y para muchísima gente que a veces ni siquiera aparece en la foto.
Por eso me gusta ver esta etapa con optimismo.
Claro que Sonora tiene problemas. Muchísimos. Como cualquier estado del país. Pero también creo que por primera vez en mucho tiempo estamos empezando a comportarnos más como la región estratégica que siempre debimos ser.
Por ubicación geográfica, por cercanía con Estados Unidos, por infraestructura, por capacidad productiva y por talento, Sonora está hecho para jugar un papel importante dentro del país. Quizá esta transformación debió empezar hace muchos años. Quizá llegó tarde. Pero más vale tarde que nunca.
Por eso este fin de semana tan tranquilo me dejó pensando.
A lo mejor no traíamos cruda regional.
A lo mejor Hermosillo simplemente estaba tomando aire.
Y viendo todo lo que viene para los próximos meses, creo que le va a hacer falta.
Jalados, pues…


Dejar un comentario